Elenco: Luis Miguel, Gonzalo Vega, Rosa Salazar Arenas
Género: Drama
Año: 1984
Luis es un adolescente apasionado del futbol y el canto; pero, tras un accidente en motocicleta, su vida se desmorona cuando le amputan una pierna.
Ésta es la famosísima… o infame película en la que le mochan la pata a Luis Miguel y que tantos memes nos ha regalado… y es minuto tras minuto de puro cringe.
Las actuaciones son pésimas; los diálogos, completamente inverosímiles; el efecto de la pierna amputada se ve paupérrimo; las canciones, ñoñas y agudas cada dos minutos… nada se salva. Eso sí, como contenido irónico es un deleite y una fábrica de carcajadas.
Lo que más me llama la atención es lo poco empáticos y manipuladores que son todos los personajes con el pobre Luis.
Folk horror coreano. Un grupo de geomancistas es contratado por una adinerada familia estadounidense, cuyo hijo se va a casar con una chica coreana, para reubicar la tumba de su abuelo; pero, al hacerlo, liberarán una maldad tan antigua como destructiva.
Buena película. No da miedo; pero es muy interesante, particularmente por el contexto de la cultura coreana.
La fotografía está muy padre, lo mismo que el maquillaje y el gore. En esencia, es más o menos lo mismo que El acólito del Diablo (Pavlou, 1986); pero con folk coreano en vez de irlandés.
Es larga, pero no se siente… lo que sí queda un poco a deber es el monstruo del final.
Un grupo de turistas recorre las locaciones donde sucedieron los eventos de la primera película; pero aterradores sucesos sobrenaturales comienzan a ocurrir.
Espantosa metasecuela. El subtexto del guión es interesante, pero se diluye en una película desastrosa. Se nota que el guión proponía una cosa, el director quiso hacer otra y los productores montaron el producto final para que pareciera otra. Al final, es un galimatías en el que nada tiene sentido.
No da miedo, pero al menos hay un par de escenas topless de Erica Leerhsen… quien, de hecho, actúa mucho mejor en el remake de La masacre de Texas (Nispel, 2003). En general, las actuaciones son bastante malas también.
Se nota que alrededor de la tercera parte de las escenas son reshoots filmados con prisas y sin presupuesto. Me pregunto cómo habrá sido la película que filmaron originalmente.
Elenco: Jessie Buckley, Christian Bale, Annette Benning
Género: Drama
Año: 2026
Esta reinterpretación de la historia de La novia de Frankenstein sitúa la acción en EE.UU. en la época de la Gran Depresión, donde una joven escort poseída por el espíritu de Mary Shelley que trabaja para un mafioso es resucitada luego de un mortal accidente para convertirse en la pareja de la legendaria Creatura de Frankenstein, con quien vivirá una serie de macabras aventuras.
A diferencia de Frankenstein, La Novia… no tiene una base literaria. Aunque el personaje aparece en la novela de Shelley, su participación es mínima, pues Víctor Frankenstein nunca termina de construirla. La figura de la Novia de Frankenstein, como la conocemos, con su corte de cabello estrafalario, es más bien una invención puramente cinematográfica que mucho le debe al director británico James Whale.
Es justo gracias a esta génesis que el personaje tiene mucho mayor libertad para ser adaptado y versionado que su contraparte masculina.
La película de Gyllenhaal es rara, atrevida, estrambótica, completamente subversiva… y orgullosa de ello. No es una cinta que sostenga la mano del espectador, sino una que lo abofetea sonoramente para despertarlo e invitarlo a vivir una experiencia que ni ella misma está muy seguro de qué va a ser.
La Novia se convierte así en una alegoría del empoderamiento femenino, de la cultura undeground, del legado de Mary Shelley y de la disrupçión del discurso hegemónico. Su monstruosidad viene de su capacidad de destruir el statu quo.
Mientras que el Frankenstein de Guillermo del Toro es melodramático y empático hasta el exceso, esta interpretación es una celebración de la otredad y la marginalidad, un tributo a lo feo y lo grotesco, que echa mano de fuentes y referencias tan variopintas como las películas clásicas de Universal Pictures y el irreverente El joven Frankenstein, de Mel Brooks.
Aunque podría no atraer al común denominador del público, esta cinta es un afortunado pastiche que mezcla la historia de Bonnie y Clyde con, citando a Los expedientes X, el “Prometeo posmoderno” y que se siente como una bocanada de aire fresco en medio del miasma del estancado cine de Hollywood.
Elenco: Ryan Reynolds, Hugh Jackman, Ema Corrin, Morena Baccarin, Dafne Keen
Género: Acción/ Comedia
Año: 2024
En un ejercicio completamente metadiegético, el universo de Deadpool está por desaparecer. Para evitarlo, “El Mercenario Bocazas” busca la ayuda del Wolverine de otro universo; pero ambos terminan en un universo postapocalíptico lleno de personajes pre-MCU gobernado por la hermana psicópata de Charles Xavier.
Esta película es terriblemente dispareja. Algunas escenas son geniales, algunas otras son de hueva loca. Fue escrita por cuatro o cinco personas diferentes… y se nota. Mucho. El primer acto es francamente aburridísimo.
Básicamente, es una película del subgénero Buddy Cop (dos policías con personalidades completamente opuestas que se ven forzados a trabajar juntos) que usa el tono autoconsciente, la comedia y toneladas de fan service para justificar una escritura perezosa y fácil llena de deus ex machina.
Algunos chistes me sacaron carcajadas, otros nomás no cayeron. La clasificación C (para mayores de 18 años) se debe claramente al lenguaje, porque el tono es completamente de Disney. Quizá es la película más floja de Deadpool y ni de chiste le llega a la primera; pero es infinitamente superior a X-Men Origins: Wolverine (Hood, 2009). Eso sí, la química entre Reynolds y Jackman es simplemente exquisita.
Elenco: David Hasselhoff, John Rhys-Davis, Crystal Allen
Género: Aventura/ Horror/ Acción
Año: 2008
Con los especímenes de la película anterior, una corporación farmacéuticas crea anacondas transgénicas que, obviamente, se escapan del laboratorio y atacan a inocentes.
Esta película es un oligofrénico ejemplo del CGIxplotation que salió directo para video y fácilmente puedo imaginarlo como parte de la programación sabatina de Syfy (antes Sci-Fi Channel).
Mal escrita, mal actuada, mal dirigida y la falta de presupuesto se le nota por todas partes… ¡Es divertidísima!
Las serpientes se ven de lo más falso, pero no tan falsas como las escenas en las que los personajes se encuentran a bordo de vehículos… que se nota que estaban detenidos frente a una pantalla verde.
Eso sí, el maquillaje de efectos especiales, la sangre y las mutilaciones se ven muy padres… cuando no son CGI.
Un campesino invoca a un implacable demonio para vengar la muerte de su pequeño hijo en un accidente de motociclismo; pero sus acciones tendrán terribles consecuencias.
Una de las dos únicas películas dirigidas por el legendario Stan Winston, esta fábula sobre la venganza y sus consecuencias es un clásico de culto, del Dark Fantasy y una de las más memorables películas de monstruos de la época dorada de los videoclubes.
A pesar de ser una producción independiente de muy bajo presupuesto, Pumkinhead se ve mucho más real que cualquier monstruo hecho con CGI en películas actuales.
Elenco: Stellan Skarsgård, Gabriel Mann, Clara Bellar
Género: Terror
Año: 2005
Tras sobrevivir a la Segunda Guerra Mundial, el padre Lankester Merrin (Skarsgård) toma un año sabático y realiza una investigación arqueológica en Kenya. Ahí descubre una iglesia bizantina sepultada, de la que se libera un antiguo mal en medio de las tensiones entre el ejército británico y los habitantes del lugar.
Originalmente, ésta iba a ser la precuela de El exorcista (Friedkin, 1973) ‒como si necesitara una)‒; pero el estudio quedó insatisfecho con ella, principalmente por la falta de escenas sangrientas, lo que los llevó a creer que fracasaría en taquilla. Morgan Creek Entertainment despidió a Schrader y volvió a filmar cerca del 90% de la película con Renny Harlin como director. El resultado fue la fallida El exorcista: el inicio (2004), que de todos modos fracasó en taquilla. Ante dicha situación, Morgan Creek estrenó esta versión un año después… e igual fracasó.
Si me lo preguntan a mí, ambas películas son igual de malas, sólo que ésta se siente un poco menos terminada.
De hecho, Dominio… es horriblemente mala. Aburrida, confusa, irrelevante y poco tiene que ver con El exorcista. Los momentos de horror son pocos, están muy espaciados y se ven diluidos por el pésimo CGI… que se nota que fue el resultado de una postproducción apresurada.
Ni la actuación del patriarca Skarsgård la salva; pero al menos me sacó varias carcajadas, así que no es un completo desperdicio.
Tras salir de prisión, el exlíder de una pandilla neonazi trata de cortar lazos con la organización y evitar que su hermano menor siga el mismo camino.
Recuerdo que esta película que, como tal cuenta el periplo, la anagnórisis y la redención de su personaje principal, fue muy famosa en su época e incluso estuvo nominada a varios premios de la Academia. Es una película brillante y creo que el mayor de sus méritos, que no son pocos, está en la actuación.
También la fotografía es una maravilla.
En algunos momentos me pareció que el tono se bota un poco hacia el melodrama y el guión se siente un poco superficial para la seriedad y profundidad de los temas de los que está hablando. Vamos, que las actuaciones y el subtexto del guión se llegan a comer los diálogos.
Es curioso ‒y escalofriante, por supuesto‒ que el discurso de odio de hace casi 30 años siga siendo “vigente” a pesar de lo ridículo que es.