CLAYFACE. ¡En la cara no, que soy actor!

CLAYFACE

Director: James Watkins

Elenco: Tom Rhys Harries, Tim Faraday, Naomi Todd

Género: Thriller/ horror

Año: 2026

El joven actor Matt Hagen (Harries) finalmente alcanza el éxito cuando un roce con la mafia lo deja en la miseria y con el rostro terriblemente desfigurado. Desesperado por recuperar su vida, Hagen se somete a un riesgoso tratamiento experimental con efectos secundarios inesperados.

Dos trends se han infiltrado en el cine durante los últimos años. El primero, hacer películas spin-off basadas en los villanos de los más famosos superhéroes sin la presencia de éstos. La otra, llevar el body horror, el subgénero del cine de horror que se basa en mostrar deformaciones extremas en pantalla de manera explícita, al cine mainstream. Ambas tendencias nos han dado algunas películas muy interesantes y otras que es mejor olvidar.

Ahora, Warner Bros. y DC Comics se suben al tren del mame con un spin off que se presta maravillosamente para ello, adaptando la historia de origen del supervillano de Batman conocido como Clayface ‒que en las ediciones mexicanas de los comics de antaño también era llamado “Cara de Barro” o “Fango”‒ a la pantalla grande. ¿El gran reto? Que el argumento de La sustancia (Fargeat, 2024) la película directamente responsable de iniciar el trend, es demasiado similar a la historia de origen de Clayface.

Esta cinta en realidad mezcla la los primeros 2 Clayface de los comics en un solo personaje, al igual que lo hiciera hace más de 30 años Batman: la serie animada (1992-1997), donde el la voz del personaje era interpretada por Ron Perlman.

En general, el guión hace un buen trabajo contando la historia; sin embargo, toda la película me dejó con la sensación de que se había quedado a medias. Por ejemplo, sabemos que Hagen sufre y siente dolor; pero lo sabemos porque nos lo dice a través del diálogo y no porque lo veamos realmente en pantalla. Quiero decir, sí, un par de morros medio se burlan de él en la calle, vive en un departamentucho lleno de cucarachas… ¿y ya? Por ejepmlo, en la novela gráfica Asilo Arkham: una casa seria en una Tierra seria (DC Comics, 1989) se menciona que Clayface vive con un dolor constante porque no podía mantener la integridad estructural de su cuerpo… y, bueno, conozco gente con síndrome de Ehlers-Danlos y créanme, uno puede ver ese tipo de dolor.

Del mismo modo, el horror corporal está muy bien hecho y se ve bastante bien; pero siento que pudo llegar a más. Aprecio que hayan usado maquillaje y efectos prácticos; pero se pudieron explotar mucho más. Quiero decir que me hizo falta una buena escena de transformación, por ejemplo; eso era lo que vendía las películas de hombres lobo en los 80.

También me pareció que la peli no quiso arriesgarse abrazando completamente su origen en los comics. SPOILER a mí sí me hubiera gustado ver en cámara cómo Hagen transformaba su mano en una maza para aplastarle el cráneo a alguien en vez de sólo verlo como una sombra proyectada en la pared. SPOILER

SPOILER Lo que me lleva a la técnica del Surfing Dracula. Se le llama así a cierta técnica narrativa, muy de moda en los últimos años, en la que un personaje famoso no es mostrado con su look más icónico en la película o serie de TV hasta que ésta ya va muy avanzada. Se usa principalmente para tratar de tratar de engañar al público para que se quede viendo el contenido el mayor tiempo posible. Por ejemplo, en la serie de TV de Daredevil (2015-2018), Matt Murdock no viste el icónico traje del superhéroe hasta el final de la primera temporada. En este caso, Clayface no aparece con su look definitivo de los comics literalmente hasta la última escena de la película. Y, aunque puedo entender la justificación dramática detrás de esta decisión creativa, no deja de parecerme decepcionante. TERMINA SPOILER

Clayface es una buena película. Es entretenida, está bien contada y bien fotografiada; además de que tiene una marcada influencia del clásico thriller de horror francés Ojos sin rostro (Franju, 1960). Sin embargo, es imposible dejar de notar que se siente como una obra que se ha quedado a medias. No se compromete como adaptación de comic, como estudio de carácter se siente increíblemente frívola, como tragedia es poco convincente, como cinta de body horror le falta muchísimo horror; pero, sobre todo, le falta Clayface.

SUMARIO 2026

¡Sígueme en redes!

Deja una respuesta